jueves, 13 de noviembre de 2008

LOS NACIONALES TOCAN "FONDO (Monetario)"



Hay una salida para la crisis cada vez más grave del capitalismo


En la mañana del lunes 10, los Kirchner esperaban iniciar una semana "tranquila" en los "mercados". Pero en ese momento, una densa columna de trabajadores mecánicos irrumpía en el centro financiero de la Ciudad.


La marcha del Smata colocaba en el centro de la crisis a una clase obrera sacudida por suspensiones, despidos, vacaciones anticipadas y reducciones salariales en todos los gremios. Según las "estadísticas" oficiales, los obreros afectados por la crisis no suman más de 20.000. Pero otras estimaciones colocan esa nómina entre 80.000 y 200.000 trabajadores. Los voceros oficiales, al igual que los Moyano o José Rodríguez, aseguran que "no se producirán despidos".

Cuando dicen eso, ni consideran a los miles de contratados o tercerizados que ya han sido cesanteados. Pero preparan el camino de las cesantías, desde las vacaciones adelantadas hasta la supresión de turnos. Según el diputado cegetista Héctor Recalde, con la oleada de despidos la patronal "busca obtener ventajas sectoriales como, por ejemplo, beneficios impositivos" (La Nación, 9/11). La burocracia sindical, asesorada precisamente por Recalde, está gestionando que las patronales no paguen los aportes previsionales u otros impuestos. Estas patronales han fugado otros 4.700 millones de dólares sólo en octubre.


¿"Reactivación" o fraude?


La impotencia de la burocracia frente a la crisis sólo se parangona con la del gobierno que defiende. De cara al derrumbe económico, los Kirchner prometen una reactivación de la mano de la Anses, luego de la estatización de los recursos jubilatorios. Pero más de la mitad de los 5.000 millones de dólares de los aportes que se recaudarán en 2009 aportarán al sostenimiento de la deuda pública; o sea, el mismo destino que tenían esos recursos cuando estaban en manos de las AFJP. Así quedó establecido, por otra parte, en el proyecto oficial que los "K" consensuaron con Lozano y Macaluse. En definitiva, el gobierno solamente posa de "reactivador"; los planes de "obra pública" pomposamente anunciados para 2009 son "lo mismo que figura en el Presupuesto del año próximo" (Clarín, 11/11). En ese caso, la disponibilidad de fondos que brinda la caja del Anses servirá "más que para incrementar la cantidad de obras, (para) reducir la demora en los pagos" (ídem). O sea que no hay un nuevo plan de obras, sino solamente un régimen de pronto pago para los Macri, Roggio y toda la "patria contratista". Para obtener fondos adicionales para obras, el gobierno plantearía reducciones en los subsidios tarifarios. Pero eso significa nuevos aumentos de tarifas, con la consiguiente reducción del consumo popular.


Algo parecido ocurre con los fondos previsionales que financian préstamos al consumo. La Anses, la "usina de la reactivación", acaba de prestarle a Frávega unos 30 millones de pesos, a la "módica" tasa de interés del ¡29% anual!, en la línea de la suba de rendimientos bancarios que el gobierno dispuso para frenar la corrida cambiaria. Más que nunca, los créditos al consumo constituirán una hipoteca usuraria sobre aquellos que los contraigan.El plan kirchnerista para "reactivar la economía" es, sencillamente, un fraude.

Morir en el Fondo


Aun echando mano a los aportes de 2009 y refinanciando la deuda ya contraída con la Anses, al gobierno le restarían unos 4.000 millones de dólares para cumplir con los usureros, o sea en el mejor de los casos. Frente a este cuadro, los "nacionales y populares" ya han pedido la toalla: al Fondo Monetario Internacional. En la reunión de ministros del Grupo 20, en Brasil, el ministro Carlos Fernández pidió que "las instituciones financieras internacionales (o sea el FMI) provean instrumentos de liquidez de corto plazo" a los países "en dificultades" (Ambito, 10/11). En Washington, la Presidenta tendrá la oportunidad de colocar a la Argentina en la cola de países que pidan algún crédito al FMI. Los que el Fondo acaba de otorgar a Hungría y a Ucrania están atados a pesados ajustes presupuestarios. De todos modos, luego de la estatización de las AFJP, los Kirchner tendrán que hacer el ajuste en seco, sin liquidez desde afuera. El interés que hubiera podido tener el Fondo (salvar a los capitales españoles en América Latina) no incluye a la Argentina. Lo que surge de aquí es claro: está en marcha una gran crisis con el capital internacional, que sólo puede ser resuelta positivamente con la nacionalización sin indemnizacion de la banca y el repudio definitivo de la deuda externa.


Una salida obrera


Los Kirchner creen que podrán capear la crisis con el envío de inspectores al mercado de cambios, incluso cuando China acaba de reconocer su proprio hundimiento con un paquete de rescate de 600.000 millones de dolares, el tercio de su PBI; o sea, el mayor rescate de la historia de la humanidad. Pretenden recibir de regalo el rescate armado por la Reserva Federal para Brasil, como si 50.000 millones de dólares en una operación de canje de corto plazo de reales por dólares alcanzaran para detener el desplome de nuestro vecino. Los Kirchner tienen una caracterización muy limitada de la crisis mundial y han llegado demasiado tarde para neutralizarla.
Con la escalada de despidos, suspensiones y ataques al salario, la clase obrera es empujada a irrumpir en el escenario de la crisis, como ya ocurre en otros países (Italia, España, Alemania). La descomposición económica, por otra parte, golpea desde hace rato a los trabajadores. Una encuesta privada acaba de revelar que el número de pobres ya llega a 11,5 millones de argentinos, "la misma cantidad que en la crisis de 2001" (La Nación, 9/11).

La burocracia sindical (CGT y CTA) oficia de lobbysta de los vaciadores del país: Pero hay una salida popular para la crisis.


1. Prohibición inmediata de suspensiones y despidos.

2. Reparto de las horas de trabajo sin afectar los salarios.

3. Cese del pago de la deuda externa.

4. Constitución de un gran fondo de capital para impulsar las obras de infraestructura y de industrialización bajo control obrero.

5. 82% móvil para los jubilados, dirección de la Anses por obreros y jubilados.

6. Salario mínimo igual al costo de la canasta familiar.

7. Por un congreso de trabajadores para ofrecer un programa económico y político de salida al derrumbe capitalista.

Marcelo Ramal

miércoles, 12 de noviembre de 2008

07/07/2008 PLAZA DE MAYO

Brutal represion del gobierno K al POLO OBRERO y otras agrupaciones, en el marco del conflicto del campo. Primera parte.

PLAZA DE MAYO 07/07/2008

Brutal represion del gobierno K al POLO OBRERO y otras agrupaciones, en el marco del conflicto del campo.

lunes, 10 de noviembre de 2008

UN "RESPIRO" MUY COSTOSO



En la mañana del miércoles 5, el gobierno parecía sortear el "golpe de mercado" y la crisis desatada por la estatización de las AFJP. Además de un descenso de la cotización del dólar, decía contar con los votos necesarios para aprobar la reforma previsional entre los diputados parecían garantizados.

"Golpe de mercado"

Sólo los ingenuos pueden creer que el gobierno frenó la escalada del dólar apelando al gurka Moreno; o sea, a un supuesto control de cambios como lo es limitar la venta de divisas a importadores o requerir que los especuladores retengan durante tres días la triangulación de la compra-venta de acciones con los mercados del exterior. Mientras esperaban que la tendencia a una revaluación del peso apresurara la venta de dólares de los exportadores, consiguieron lo contrario: los pulpos cerealeros no liquidan divisas, ni están dispuestos a hacerlo por ahora.

La pretensión de que los controles oficiales apuntan a defender la moneda no la cree ni el gobierno mismo. "Pará de comprar por quince días, hasta que se apruebe lo de las AFJP" (Crítica, 5/11), le dijo Moreno a un operador cambiario. La patronal agraria, industrial y el gobierno (por razones de caja) propician una devaluación mayor. Para frenar la corrida cambiaria y la fuga de depósitos, el gobierno promovió una suba astronómica de las tasas de interés, que agrava la recesión económica.

El escenario del Congreso

En la noche del domingo, Carrió llamó por televisión a repetir este miércoles "la gran marcha de Palermo". Horas después, la movilización languidecía, en medio de las deserciones de la UCR, una fracción de la Federación Agraria y, finalmente, por los propios disensos entre Macri y Carrió.


Anteriormente, habían naufragado las tentativas de "cacerolazos" supuestamente "autoconvocados". Ni ellos, ni las AFJPs, pudieron presentar una alternativa a la estatización, que se impuso como consecuencia de la necesidad de hacer frente a la cesación de pagos de la deuda externa. El planteo alternativo de una "libre opción permanente entre reparto y capitalización" - esbozado por parte de la oposición y la cámara de las AFJPs- , sólo lograría desatar un éxodo al sistema estatal.

La división patronal responde, de todos modos, al impacto desigual que tiene la crisis entre los sectores capitalistas. Mientras unos (Buzzi) reclaman subsidios estatales, los otros (De Angeli, la CRA o la Rural) esperan que la crisis agraria provoque una mayor concentración de tierra y de capital en el campo. Hasta hace pocas semanas, todos ellos llamaban a "no desaprovechar las oportunidades que nos brinda ‘el mundo'". Ahora necesitan protegerse de él.La versión definitiva del proyecto oficial "especifica" el destino que se le dará a los aportes al sistema estatal, el cual será el mismo que les daba la administración privada: la mitad seguirá destinada a refinanciar la deuda pública y el resto a la compra de acciones, obra pública y "fondeo" de créditos al consumo.


La comisión de "monitoreo" de la Anses, que exigieron el SI y Lozano, estará formada por representantes del gobierno, de la UIA y de los bancos. A los centroizquierdistas ni se les ocurrió reclamar la suba de las jubilaciones o el 82% móvil. El administrador de la Anses, Amado Boudou, anunció la posibilidad de acuerdos para financiar a desarrolladores inmobiliarios y empresas de electrodomésticos. El gobierno se ha visto obligado a producir un cambio para dejar todo como está.

Los "peajes" que vienen

Con todo, no bastará este "status quo" para calmar a los "mercados". Morales Solá, golpista inveterado, advierte todavía sobre "los resultados del Senado" (La Nación, 3/11).
A la tregua cambiaria contribuyó indirectamente la Reserva Federal norteamericana al concederle un préstamo reversible de 30.000 millones de dólares a Brasil, "lo que refuerza la política de revalorización del real, que ahora y presumiblemente podría aflojar la presión por un ajuste mayor del peso argentino" (Clarín, 5/11). Luego de denostar al FMI, los Lula y los Kirchner se agarran al socorro de los yanquis.

El embargo judicial de los fondos de las AFJP depositados en Estados Unidos también parece controlado, si es cierto que "el litigio se resuelve con una nueva propuesta de pago a los bonistas" (Crítica, 5/11). El gobierno también tendrá que vérselas con la crisis de Aerolíneas, pero los Kirchner ya desmintieron ante Zapatero la intención de estatizar la compañía, es decir que preparan un compromiso con los vaciadores. En este cuadro, De Vido inició la reducción de subsidios a tarifas eléctricas, otra señal de ajuste en favor de los privatizadores.
La votación de los senadores está sujeta al pago de estos y otros "peajes"; los diputados de Cobos ya anticiparon su rechazo a la estatización de las AFJP. El kirchnerismo ya sabe, por lo tanto, qué puede esperar de un hipotético empate en el Senado.

Desintegración económica

Los límites de las maniobras oficiales se ponen de relieve en la parálisis económica que avanza implacablemente. Las suspensiones y despidos arrecian en la industria automotriz y en sus proveedores, en la industria de la construcción y, en general, en todas las actividades que dependen del crédito al consumo. La gran patronal bancaria dispuso miles de despidos de trabajadores contratados. En Salta y en la Patagonia, los Estados que viven de las regalías petroleras enfrentan una crisis fiscal. El derrumbe mundial del mercado cerealero sacude también a los distritos agrarios y a las industrias ligadas. Moyano admitió la impotencia oficial para detener la oleada de despidos.

Los "nacionales y populares" creen que pilotean la catástrofe capitalista. Lo único que están haciendo es izar un barrilete en medio de la tormenta.
Para frenar la sangría nacional se necesita un programa obrero y socialista:


1. Defender la estatización de las jubilaciones mediante la inmediata intervención de las AFJP, su nacionalización, el control obrero de los fondos de la Anses y la restauración del aporte patronal.

2. Asegurar el inmediato 82% móvil para los jubilados y un salario mínimo igual a la canasta familiar.

3. Nacionalizar la banca y el comercio exterior bajo control obrero.

4. Cesar el pago de la deuda externa.

5. Prohibir las suspensiones y despidos, reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario, reapertura inmediata de las paritarias.Exijamos a la CGT y a la CTA que rompan con el gobierno y que convoquen a un congreso de trabajadores para debatir y resolver un plan de lucha frente al derrumbe capitalista y la impotencia oficial.

Marcelo Ramal