lunes, 31 de marzo de 2008

LA SALIDA ES OBRERA Y SOCIALISTA

ANTE LA CRISIS COMPLETA DEL REGIMEN

Cristina Kirchner ha logrado con su discurso del martes lo que solamente De la Rúa había conseguido antes de ella: suscitar una rebelión popular.

La Presidenta ataca el paro de los grandes pulpos y pequeños y medianos productores agropecuarios desde la ‘caja' de De Vido, los fondos de Santa Cruz, la reprivatización de YPF y la creciente entrega del petróleo; desde los sobreprecios de Skanska, la 4x4 que Varizat tiró contra los docentes de su provincia y el pago de la deuda externa con la plata de la Anses; desde una inflación imparable, techos salariales y, por último, desde las patotas de la burocracia que ella ungió como sus aliadas, que van al ataque de los trabajadores que luchan, o desde los piquetruchos como D'Elía, que encubren las fechorías del oficialismo.

El paro agropecuario expresa el agotamiento definitivo de la política de devaluación monetaria, que según la misma Presidenta enriqueció a los grandes exportadores.

Pero no sólo a los agrarios, sino también a los automotrices, mineros, petroleros y siderúrgicos.

Y no sólo a ellos, sino a los punteros del oficialismo que manejan los subsidios del transporte, del gas, de la luz y de los grandes negociados de obras públicas.

Ahora estamos ante una lucha por el reparto de la renta económica entre diversos sectores capitalistas, cuyas consecuencias las paga el pueblo con carestía y superexplotación.

La Federación Agraria Argentina e incluso muchos chacareros autoconvocados han desvirtuado el carácter independiente de su lucha al aliarse con la Sociedad Rural y con los pulpos agrofinancieros, que serán los mayores beneficiarios de la reivindicación de suspender los aumentos de las retenciones a las exportaciones.

Los pulpos y los terratenientes tienen valuaciones fiscales irrisorias, que han conservado hasta el presente gracias a los Kirchner, los Scioli, los Schiaretti o los Binner.

La oligarquía está presente en los dos lados de la trinchera: los kirchneristas Cresud, Werthein, Urquía, Grobocopatel son grandes latifundistas y agroexportadores.

La Sociedad Rural y los grandes bancos sustentan, en América Latina, la ofensiva de Bush contra los procesos populares o de liberación nacional.

El componente popular de los cortes de ruta agrarios está desnaturalizado por la dirección política y los reclamos del movimiento: bajar las retenciones, que son los de la gran propiedad capitalista agraria.

El Partido Obrero destaca, en esta crisis, el derrumbe completo de la política económica oficial, que es también una expresión de la crisis capitalista mundial.

El gobierno kirchnerista acabará cediendo en toda la línea a las exigencias de los grandes intereses agrarios.

La salida a este derrumbe no pasa por tomar partido por cuál sector capitalista se queda con el fruto del trabajo de la clase obrera y de los productores independientes.

Pasa por impulsar la nacionalización de la gran propiedad agraria y su arrendamiento a los chacareros necesitados de tierra y al servicio del poblamiento agrario, o por la explotación pública directa por los obreros del campo.

Pasa por la nacionalización del comercio exterior y por sobre todo de los puertos privados (por donde los grandes pulpos contrabandean la exportación sin pagar retenciones), bajo control de productores y obreros, para asegurar que los beneficios de la producción sirvan a la industrialización agraria y a superar las grandes carencias sociales.

Ante la crisis abierta llamamos a los trabajadores a no permitir que la burocracia siga manejando las paritarias y a intervenir en ellas para imponer un salario mínimo igual al costo de la canasta familiar y el fin de la flexibilización laboral.

Se ha abierto una crisis de largo alcance, económica, pero por sobre todo, política. El nacionalismo burgués concluye en un fracaso. El gobierno matrimonial está definitivamente hipotecado. Impulsemos una alternativa obrera y socialista.

miércoles, 23 de enero de 2008

Campamento de Verano de la UJS

DEL 15 AL 18 DE FEBRERO EN RAMALLO


La UJS está preparando un gran campamento. Una instancia de formación política de la juventud obrera y estudiantil, pero también una instancia social de esparcimiento y recreación, para compartir en el balneario en el río y tantas experiencias de lucha que se funden en la UJS.

Los campamentos son ya una tradición en la UJS y se están extendiendo al interior del país. Los campeonatos de fútbol, voley y truco, la fiesta del último día, el si lo sabe ladre... Lo más importante la clase práctica de socialismo, la propia organización del campamento. Todos los que participamos del campamento trabajamos para sostenerlo, nadie es mulo de nadie. Las comisiones que trabajan, son las que discuten los cursos que se dan, la experiencia de lucha en las escuelas y facultades, en los barrios y en las fábricas. Este año los cursos de formación son dos: el curso del Estado y la Revolución, y el curso sobre el 90 Aniversario de la Revolución Rusa.

Llegar a Ramallo es un esfuerzo militante. Las regionales están organizando fiestas y ventas de empanadas. Algunas se movilizan para reclamarle a los municipios los micros que han encarecido fuertemente la actividad

Es un campamento de luchadores. Todos tienen su lugar en el campamento a condición de que se organicen para ello. Nos vemos en el río, en Ramallo.

Freddy Gima

Se quebró otro intento de derrotar la huelga

Cambió el escenario, no la lucha

Se quebró otro intento de derrotar la huelga de los trabajadores del CasinoUna decisión aberrante del juez Oyarbide dio lugar a la apertura del Casino, clausurado el 9 de diciembre por la jueza Servini de Cubría. La resolución de Oyarbide fue un verdadero bando militar que amplió el radio de acción de la Prefectura para impedir el bloqueo de las instalaciones del Casino por parte de los huelguistas. La resolución establece un verdadero estado de sitio de la zona adyacente al puerto.

La apertura se produjo luego de que el Ministerio de Trabajo, que abiertamente saboteó la posibilidad de sentar a la patronal con los representantes de los trabajadores, hiciera lugar a un pedido conjunto de la burocracia de Aleara y la patronal para que se abriera el Casino y se "liberaran" las puertas de entrada por medio de la Prefectura.

Tanto la patronal como la burocracia (que sacó afiches al respecto), suponían que los luchadores del Casino instalados en la Plaza de Mayo habían quedado aislados del conjunto de los trabajadores. Actuaron con la expectativa de que una apertura con la "garantía" de la Prefectura produciría una "corrida" que desmantelaría la lucha.

Para sorpresa de unos y otros, los trabajadores del Casino se fueron de la Plaza de Mayo y convocaron a una memorable asamblea en el Parque Lezama con más de 400 trabajadores de Aleara, que votaron por unanimidad continuar la lucha hasta que la empresa se sentara a discutir con sus representantes el conflicto.

La patronal no conocía exactamente el pulso de la situación. Sí lo conocían los dirigentes de la huelga que, a través de su boletín de informaciones de la lucha, habían llegado casi al 80% del personal; sabían que aun los que no participan abiertamente del piquete apoyaban la lucha, pues saben que una vuelta al trabajo sin los delegados y sin los activistas transformaría al Casino en la misma cárcel que es el Hipódromo de Palermo (en el que también está Cristóbal López).

La patronal fracasó estrepitosamente en el intento de cambiar despidos por arreglos que dejara afuera sólo a los activistas. Hasta el día de hoy, sólo siete de los 97 despedidos aceptaron la indemnización. Se han producido algunos retiros voluntarios de sectores que no participaron de los piquetes y también entre los propios carneros, que no aguantan la presión del 90% de sus compañeros afuera luchando y un Casino semidesierto dominado por las patotas de Aleara y el Somu más la Prefectura. Aunque son despidos encubiertos, estos arreglos no le sirven a la patronal pues no afectan el corazón de su problema: que el activismo se mantiene firme en la lucha. A pesar de los dos meses, no han podido derrotarlo ni con patotas, ni con la Prefectura ni con las burocracias sindicales del Aleara y del Somu.

Batallas en las puertas
del Casino

Luego de la asamblea de Lezama, los compañeros marcharon, con las trabajadoras del Casino y las madres de los trabajadores al frente, ante las barbas mismas de la Prefectura, que dispuso un bloqueo con más de 700 efectivos para impedir que se reinstalara el piquete en las puertas del Casino. Los acompañaron decenas de activistas, delegados, comisiones internas y una fuerte columna de mas 400 compañeros del Partido Obrero.

A partir de allí se inició un bloqueo que impidió la llegada de las combis y los clientes, restaurando en el puerto el acampe de Plaza de Mayo. Cambió el escenario pero no la fuerza del conflicto. Oyarbide, la patronal y el Ministerio de Trabajo sufrieron una primera derrota. Al segundo día de acampe, mientras los trabajadores seguían armando su boletín de informaciones de la lucha, recibían muestras de solidaridad de los vecinos de la costanera Sur y de la inmensa cantidad de camioneros que pasan por el puerto. Ese día realizaron un festival y comenzaban a llegar delegaciones obreras en apoyo a la lucha.

La patronal, a escondidas, comenzó a hacer entrar a los carneros por el barrio de la Boca a través de un catamarán que atravesaba las fétidas aguas del Riachuelo con más policías que trabajadores y clientes. Al salir a la luz la maniobra, una delegación de madres de Casino realizó un valiente piquete en el embarcadero denunciando ante todos los medios a la patota de Aleara y a la Prefectura. Lo que produjo otra derrota, esta vez en el pintoresco "Caminito". No caminó más el Catamarán de carneros y clientes.

Cerrada la entrada por la Boca y con las entradas bloqueadas en las adyacencias del Casino, no llegaban clientes y había muy poco personal. Entonces se puso de manifiesto crudamente todo el poder del Estado a favor de la patronal amiga de Kirchner. La Prefectura, sin mostrar ninguna orden, avanzó violentamente sobre el piquete pateando todos los enseres del acampe y a palos expulsó a los trabajadores hasta la calle Madero, donde termina su "jurisdicción represiva". A los 15 minutos llegó el "apoyo" de la Federal que, también sin orden alguna, fue haciendo retroceder a los trabajadores del Casino, también a palos y empujones, hasta las escalinatas de la Facultad de Ingeniería. La Federal detuvo a un trabajador.

Si López, la Federal y la Prefectura creían que el desalojo era el fin de la huelga volvieron a equivocarse. Los delegados convocaron una nueva asamblea a las seis de la tarde en las escalinatas de Ingeniería. Volvieron a concurrir 400 trabajadores del Casino. En asamblea, rodeados de la solidaridad de la izquierda y de fábricas movilizadas como Parmalat, decidieron volver a la puerta del Casino. Casi 1.500 compañeros recorrieron otra vez el camino hacia las puertas del Casino y volvieron a reinstalar el piquete ante el asombro de los más de 300 infantes de la Prefectura y los gerentes de la empresa que creían que habían triunfado en el "operativo desalojo".

Una vez en el lugar, volvieron los bloqueos que debilitaron el ingreso de clientes. El martes 15, otra multitudinaria movilización de solidaridad de más de 2.000 compañeros vino en apoyo del piquete fortaleciendo el ánimo de estos grandes luchadores.

Luchamos para ganar

La huelga del Casino ya lleva más de 60 días. Sólo con leer la crónica de los últimos acontecimientos se aprecia que empieza a entrar en la historia de las grandes luchas obreras. Los trabajadores han sorteado enormes obstáculos. La lucha ha templado una dirección joven que ha realizado un curso acelerado de cómo funciona el Estado al servicio de las patronales. Están enfrentando al frente unido de patotas del Somu, de Aleara y del Turf, a la Prefectura, a la Federal, la complicidad de jueces laborales, civiles y penales y a un Ministerio de Trabajo al Servicio de Cristóbal López, que nunca quiso sentarse a discutir.

La juventud trabajadora es la emergente obrera más importante de este período: el Casino, los trabajadores de los "call center", los de los supermercados; los conflictos obreros son dirigidos, en su inmensa mayoría, por jóvenes sin gran experiencia sindical, pero con una voluntad de lucha que los postulan como el futuro del modelo de la clase obrera. Tienen dos cuestiones en común: un repudio generalizado a los métodos de flexibilización laboral y un gran desprecio por la burocracia sindical a la que ven actuar directamente contra las huelgas y en defensa de las patronales.

Mantengamos el sistema de asambleas casi diarias que se ha instaurado, fortalezcamos el Boletín de informaciones de la lucha, que anuda lazos con los compañeros que no están en el piquete, pero se niegan a ir a trabajar a un Casino militarizado. El Boletín, entregado en la casa de cada trabajador, mide nítidamente el verdadero espíritu que reina entre los compañeros. Mantengamos y fortalezcamos el acampe, rodeándolo de solidaridad, impulsando otras movilizaciones y continuando el asedio a una empresa que está perdiendo millones de pesos con la huelga. Estas son las principales llaves para obligarlos a negociar.

Juan Ferro

Unidad nacional para privatizar la salud

Luego de la inmensa movilización de los municipales porteños del 3 de enero, con más de 30.000 trabajadores en la calle, la burocracia del Sutecba tiró la toalla y entregó a los despedidos. A Enrique Pistoletti, secretario de prensa del Sutecba, se le escapó, en declaraciones a La Nación (9/1), que "es un alivio para ambas partes poder limitar un conflicto".

Los despidos de más de 2.000 contratados habían provocado una reacción inmediata de los trabajadores. En la movilización del 3 de enero se vieron banderas que reclamaban, además de la reincorporación de los despedidos, el pase a planta permanente, el aumento salarial y el 82% móvil para los jubilados.

Sin haber conseguido absolutamente nada de lo reclamado, el Sutecba levantó el paro de 72 horas. El gobierno de la Ciudad fue a la cita planteando que no se revería nada de lo resuelto; no se puso en discusión la reincorporación de los 2.300 cesantes; por el contrario, se acordó todo un plan de racionalización de la planta de trabajadores de la Ciudad.

El acta abre un censo del conjunto de los trabajadores municipales, contratados y de planta, y sostiene que "todo aquel que no esté realizando una tarea útil para el vecino, no será renovado" (Acta, 8/1). Se ha enviado al "limbo" al conjunto de los trabajadores contratados. De la reunión se salió peor de lo que se había entrado.

La desregulación de la OBSBA

La desregulación de las obras sociales, a partir de 1997, sirvió para engordar el negocio de las prepagas, que recibieron una transferencia masiva de afiliados sindicales mediante contratos de concesión y gerenciamiento. Los convenios terminaron aumentando los padrones de las pre-pagas entre los afiliados de mayores salarios (y aportes).

La función de la intervención de la OBSBA es sumarla a la desregulación. El botín es enorme: 120.000 afiliados con sus familias y 70.000 jubilados. El de la OBSBA podría ser la punta de lanza de un proceso de privatización más vasto, que incluya a las obras sociales provinciales y universitarias.

La ley que interviene la obra social de los estatales porteños puso de manifiesto un consenso extraordinario en el avance de la privatización de la salud, desde el macrismo al centroizquierda. Los legisladores de la Coalición Cívica votaron la intervención. El kirchnerismo, por su parte, estuvo ausente de la sesión (aunque el macrismo ya había logrado quórum), para no verse obligado a repetir que apoyan la desregulación de la obra social. Al no bajar al recinto, evitaron poner de relieve su coincidencia con Macri y Carrió. Al mismo tiempo, se ahorraron un choque con la burocracia de Sutecba. Incluso el legislador Hourest, que votó en contra del proyecto Macri-Carrió, reivindicó el principio de la "libre opción", siguiendo la conocida posición de la CTA y ATE. Se desprende de lo ocurrido que existe una virtual unión nacional para meter en el registro desregulatorio a las obras sociales que aún están al margen.

Sutecba apoya la desregulación

Después de la ley de intervención a OBSBA, la Justicia dictó un nuevo fallo que acepta la intervención aunque "ceñida a la tarea de instrumentar la desregulación (dejando) en suspenso el desplazamiento del directorio" (Página/12, 15/1). Sutecba anticipó que no apelará esa decisión: "No nos oponemos a la desregulación siempre que se aseguren las prestaciones a los jubilados y a los pacientes con enfermedades crónicas", señaló a ese mismo diario el secretario de prensa del gremio. La burocracia municipal se apresta a participar en la privatización de la salud de los estatales porteños.

En la sesión de la Legislatura, Hourest denunció que estaba avanzado un acuerdo entre Sutecba y UPCN para el traspaso de afiliados en favor de Unión Personal, la obra social regenteada por Andrés Rodríguez. Después de haber desquiciado Obsba durante años, la burocracia acepta ingresar ahora en la desregulación, lo que les asegurará una jugosa comisión por cada afiliado "traspasado".

El vaciamiento de las obras sociales por parte de la burocracia tiene una salida muy distinta de la pactada en OBSBA. Plantea, en primer lugar, la democratización de los sindicatos y de la gestión de las obras sociales. A partir de esto, se propone la concentración de la atención hospitalaria y las obras sociales en un gran sistema público de salud, bajo gestión de los trabajadores, para garantizar el derecho a la salud al conjunto de la población.

Marcelo Ramal y Alfonso Villalobos

lunes, 24 de diciembre de 2007

CINE-DEBATE 1984 (George Orwell)


SABADO 29/12/07 EN SARMIENTO 1781 LANÚS ESTE


Winston Smith vive en el Londres de un virtual 1984, en un mundo dividido en tres superpotencias: Eurasia, Estasia (Asia Oriental) y Oceanía, donde imperan, respectivamente, el neobolchevismo, la "adoración de la muerte" y el Ingsoc, acrónimo inglés para "socialismo inglés".

El Gran Hermano, suple a todo personaje político, él es el comandante en jefe, el guardián de la sociedad, el dios pagano y el juez supremo. Él es la encarnación de los ideales del Partido, el Partido ubicuo, único y todopoderoso que vigila sin descanso. El Partido al que han de pertenecer todas las personas, sólo se salvan los "proles"; ellos no cuentan y tienen derechos como los animales: de hecho, la Policía del Pensamiento apenas los vigila: "a los proles se les permite la libertad intelectual porque no tienen intelecto alguno". Ni siquiera la familia está por encima de su presencia, es común la denuncia de hijos pequeños a sus propios padres por traicionar al Partido. Irónicamente, Orwell insinúa la posibilidad de que ya ni siquiera sea una persona real, sino un mero icono propagandístico.

Tras años trabajando para el Ministerio de la Verdad, Winston se vuelve consciente de que los retoques de la historia en los que consiste su trabajo son sólo una parte de la gran farsa en la que se basa su gobierno, y encuentra el amor de una joven rebelde encarnando así una resistencia de dos contra una sociedad que se vigila a sí misma.

Juntos creen afiliarse a la Hermandad, un supuesto grupo de Resistencia dirigido por Emmanuel Goldstein —un personaje casi tan ubicuo y omnipresente como el propio Gran Hermano, el Enemigo del Pueblo y escritor de El Libro, el cual el protagonista lee hasta llegar a comprender los mecanismos del doblepensar, herramienta base de dominación de Partido—, y que es en realidad uno más de los instrumentos de control del Partido.

A través de una historia intrincada, con temas como el lavado de cerebro, el lenguaje, la psicología y la inventiva encaminados al control fisico y mental de los individuos, la educación totalitaria de la juventud, etcétera, Orwell relata la historia trágica y aparentemente emancipadora de Winston Smith y Julia, tratando de derrocar un sistema donde la intimidad y el libre pensamiento no existen, ni siquiera se conocen.

sábado, 22 de diciembre de 2007

Los Kirchner están en el horno

La reacción desbordada del matrimonio Kirchner ante las revelaciones del proceso judicial que se inició en Miami en vinculación con la valija de Antonini Wilson, simplemente demuestra que la pareja espera noticias aún peores en los próximos días.

No sería la primera vez que el verbo antiimperialista es usado para disimular las fechorías económicas de las camarillas nacionalistas. Defienden sus cajas fuertes al grito de Patria, sí, Colonia, no.

Los Kirchner, sin embargo, no solamente están en deuda por haber dejado salir del país, en su momento, al venezolano-norteamericano que ahora piden que les devuelvan, sino que tampoco han explicado los trajines de la plata de Santa Cruz, el caso Skanska, el paquete de Miceli, por no mencionar los otros manejos de Jaime y De Vido, o el uso económico de los superpoderes por parte del jefe de Gabinete.

El dúo oficial esgrime como una espada justiciera el pedido de extradición del fugitivo que ellos dejaron escapar, cuando el poder judicial de Argentina todavía se encuentra atorado con la estafa de IBM-Banco Nación, que lleva una década, o con los asesinatos de María Marta García Belsunce o de Nora Dalmasso, que involucran a sectores del poder político y económico. La concepción jurídica del oficialismo se encuentra plasmada en el copamiento de todos los poderes del Estado en su provincia de origen, o la cooptación del fiscal del caso Skanska al Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires.

El próximo embajador en espera ante el gobierno Bush, Héctor Timmerman, no tuvo reparos en hacer pública su convicción de que las cosas van a ir peores de aquí en más — una forma de admitir que los fiscales norteamericanos guardan en carpeta denuncias de un calibre todavía mayor. Es significativo que el brasileño Lula haya decidido contradecir a la Presidenta K, en la reciente reunión del Mercosur, en Montevideo, en cuanto a la responsabilidad que la mandataria argentina le achaca a los Estados Unidos. La corresponsal de Clarín en Río de Janeiro acaba de revelar el trabajo entre bambalinas realizado por la cancillería brasileña para ‘animar’ a Kirchner y a Chávez a arruinarle la visita a Bush en Mar del Plata en noviembre de 2004, con el propósito de que no se firme un Alca, pero el gobierno brasileño no da ahora la impresión, sin embargo, de creer que en el caso de la ‘valija’ se encuentre en juego la soberanía nacional.

La prensa del país le viene reclamando al gobierno, al unísono, que negocie un encubrimiento del caso con el gobierno norteamericano, preocupada por el crédito internacional del Estado argentino, cuya deuda externa es enorme y tiene pendiente un arreglo con el Club de París. Después de todo, la Justicia y el gobierno de Estados Unidos son probablemente los más venales del mundo, con sus testigos arrepentidos, sus fianzas según la clase social del acusado, su tolerancia con la tortura (una) y la promoción del tormento (el otro) y hasta la protección de maxi-terroristas, como el ‘gusano’ Posada Carriles — que asesinó a más de setenta personas con una bomba en un vuelo de línea. Pero el matrimonio no la ve de esta manera, porque no puede despegar el asunto del gobierno de Chávez, con el cual Bush probablemente no quiera ninguna negociación.

¿Los trabajadores deberíamos estar interesados en que el ‘valijazo’ sea llevado hasta sus últimas consecuencias políticas, o sea hasta el castigo y la destitución de todos los implicados — o sea una buena parte de la camarilla oficial? Claramente sí. El encubrimiento es funcional a un acuerdo político del gobierno argentino con el de Bush, el cual sería definitivamente anti-nacional. Esto ya ha ocurrido con el ataque de Kirchner a Irán en la ONU y con la firma de un tratado de libre comercio del Mercosur con Israel. Bush no le paga a Kirchner con su propia moneda: lo acompaña para pedir la extradición de los iraníes imputados por el fiscal Nisman, pero no le devuelve a Antonini, porque éste se ha transformado en testigo privilegiado y protegido contra los boliburgueses acusados de representar a una potencia extranjera y de coaccionar a un ciudadano estadounidense. Al permitir que la Aduana y la Policía Aeronáutica convirtieran a Antonini en un ‘prófugo’ como ahora lo describe Néstor K, con la finalidad de encubrir al presidente de Enarsa y al ladero de De Vido que venían con él, los Kirchner les han dado a Bush la carta que ahora, muy tarde, le quieren sacar del mazo.

Doble poder

La flamante Presidenta ha sido generosamente elogiada por su capacidad para discursear sin necesidad de un texto escrito, con la excepción de los editorialistas de La Nación. Más le convendría agarrar la Olivetti. Es que en solamente 48 horas se desdijo de las promesas que desparramó en su discurso inaugural.

La que no iba a ser “gendarme de la rentabilidad de las empresas” inauguró sus acciones mandando a Moreno a proteger las ganancias de la industria láctea, que es la gran vaca lechera del negocio. Sin embargo se encontró con la novedad de que cuando quiso imponer un precio mínimo a los tamberos, éstos consiguieron los buenos oficios del santafesino Binner para arbitrar un acuerdo entre las partes. En un par de días el poder se desplazó a la casa de gobierno de Santa Fe, que ahora recibe el apoyo del cristinista cordobés Schiaretti. Alguien ha dicho en un diario que hasta han visto a Moreno deprimido. Es la sensación natural del que ve la fragmentación incipiente del poder.

La dispersión del poder político no significa que la crisis lechera se esté resolviendo en favor de los trabajadores. Para esto es necesario que la industria y los grandes tambos abran sus libros y se establezca un control de la producción por parte de los trabajadores. Se trata de un alimento imprescindible, que por este motivo tiene un enorme impacto político.

La otra promesa, de no meterse en internas sindicales, tuvo el mismo destino que el desinterés por la rentabilidad. Cristina K. se fue a Mar del Plata a fogonear la candidatura de Gerardo Martínez, de la Uocra, para reemplazar a Moyano. El gordo de la Construcción le devolvió la gentileza 48 horas después con un corte de calles en la Capital, que paralizó el tránsito durante cuatro horas. Martínez se valió de métodos moyanistas para promover su candidatura. Aunque tenía toda la razón para lanzar los piquetes, esto porque los accidentes de trabajo en las obras no paran de crecer, se olvidó de que la principal responsable es la burocracia de la Uocra, estrechamente ligada a las patronales. Lo que está claro, de todos modos, es que la lucha por la jefatura de la CGT expresa otra fragmentación del poder oficial.

En estas condiciones, las paritarias del año que comienza se van a convertir en víctimas de las disputas entre camarillas burocráticas y de la ingerencia del gobierno. Para luchar contra esto es necesaria una campaña por paritarios electos en asambleas o congresos con mandatos, que prefigurarían una futura auténtica dirección de los sindicatos.

Cuando parecía que ya no había nada que agregarle a la catarata de calamidades oficiales, el marido de la Presidenta se largó a apoyar a otro protagonista del post-moyanismo, Lingeri, con tan mala fortuna que dejó ver que aún tiene las riendas del poder político. Su arenga contra los fiscales norteamericanos opacó cualquier cosa que hubiera dicho su mujer y lo puso en la posición de piloto del enfrentamiento. Se ha oficializado de este modo un poder bicéfalo en el medio de una crisis política internacional. Oportunamente, habíamos advertido sobre los peligros de cambiar de caballo en medio del río. El nuevo gobierno ha debutado con una crisis política que va cobrando cada día una envergadura mayor; y hasta D’Elía quiere atreverse a armar su propia vereda de enfrente. En otro terreno, las malas lenguas aseguran que Scioli ha formado un gabinete que es mal visto en la Rosada y al que ésta pretende hacerle la vida imposible con su Liga de Intendentes. A esto hemos llegado luego de la victoria Sin Vueltas de Cristina K. el pasado 28 de octubre.

Llamamos la atención de los trabajadores acerca de esta disgregación del poder oficial, y mostrar con ello la importancia que tiene que las diversas corrientes combativas impulsemos una agitación común por un plan de lucha único de toda la clase trabajadora — como lo señala acertadamente la declaración que se leerá en Plaza de Mayo el 20 de diciembre.

Un gran movimiento de reivindicaciones

Este cuadro de crisis por arriba se desarrolla cuando, por abajo, hay una enorme presión reivindicativa. El tema del doble aguinaldo ha calado hondo; no hay sindicato que haya podido sustraerse al reclamo. Está presente, muy fuerte, por ejemplo, en la UOM, Foetra o Neumáticos. Ha sido el eje del paro del subte. Un síntoma de la temperatura que reina en el movimiento obrero lo ofrecen los trabajadores del Casino, que han logrado desbaratar todas las maniobras de la patronal más cercana al albergue oficial, la de Cristóbal López. Asimismo, hay que destacar que el piquetazo de la Uocra del miércoles pasado es la expresión de un fuerte descontento interno debido a la frecuencia y gravedad de los accidentes de trabajo. La flexibilidad laboral los ha convertido en una plaga mundial; hace diez días desató una huelga general en Italia y una conmoción en todo ese país. El gobierno de los Kirchner se caracteriza, muy especialmente, por un temor que raya en el pánico cuando se trata de movimientos sindicales generalizados en las bases. El espíritu reivindicativo en el movimiento obrero es uno de los factores centrales de la actual situación política.

Es incuestionable, entonces, que la cuestión de las paritarias próximas ocupa un lugar central. Planteamos a todas las corrientes que se basan en la lucha del movimiento obrero a lanzar una campaña de anteproyectos de convenio que recojan la decena de reclamos fundamentales. Los accidentes de trabajo, la higiene y la cuestión ambiental deben ocupar el lugar fundamental que merecen. Ellas plantean el control obrero sobre el conjunto de las condiciones de producción y de los lugares de trabajo.

Crisis mundial

Las manifestaciones de licuación de este régimen de camarillas tienen lugar cuando se acentúan las tendencias a la bancarrota bancaria internacional. Celebramos un nuevo aniversario del 19 y 20 con el monstruo de una conocida que caracolea por Nueva York, Londres, Frankfurt y Hong Kong-Shangai: la bancarrota bancaria. Los bancos centrales están empeñados en desarrollar un ‘blindaje’ a la Cavallo —con las mismas consecuencias. El ‘riesgo-banco” ha reemplazado al otrora “riesgo-país”; el del Citigroup, por ejemplo, ya está arriba de los 400 puntos. El ego nacional no podría sentirse mejor retribuido cuando nos estamos convirtiendo en un fenómeno de anticipación. En la City británica ya están pidiendo la nacionalización del Northern Rock — el banco que juntó una corrida de ahorristas hace dos meses. El gobierno de China, por su lado, debe estar buscando algún falsificador de estadísticas; tal es el avance de la inflación por esos parajes. Alan Greenspan, el antiguo presidente del banco central de Estados Unidos, acaba de precisar que las crisis son inevitables — lo único que puede hacerse es lidiar con ellas después que estallan y destruyen. Hasta hace poco aseguraban que la globalización y la “dispersión del riesgo” habían abolido, esta vez sí definitivamente, la crisis capitalista. Greenspan añade que el desbarajuste empezó como consecuencia de la enorme tasa de ahorro de China, lo que implica que van por una confiscación (también) de los ahorros de los chinos.

El ‘modelo productivo’ no podrá escapar a las sacudidas. Ya la Bolsa de Sao Paulo viene recibiendo embates cada vez mayores, como consecuencia del retiro de los capitales especulativos que financiaron lo que — en todo momento— ha sido una ‘burbuja’ a escala brasileña. No hablemos de lo que va a ocurrir con el tan ponderado ‘modelo chileno’, ahora que sabemos que las AFJP trasandinas tenían invertidas las contribuciones obligatorias de los trabajadores en bonos ligados al crédito hipotecario de Estados Unidos. La perspectiva catastrófica por este lado debería estar fuera de discusión.

Por otro lado, tenemos el agotamiento de las direcciones de los procesos nacionalistas. La derrota de la reforma constitucional en Venezuela; la fragmentación del poder en Bolivia; la represión petrolera en Ecuador. Todo esto, insistimos, en un marco de debilitamiento del capitalismo mundial y en un marco en que las masas populares son espoleadas a la lucha por la crisis en curso, por las demandas insatisfechas, por la impotencia de las direcciones políticas que pretenden encarnar sus intereses. La crisis de estos días del gobierno matrimonial es un reflejo difuso de este conjunto de factores.

Los luchadores de la clase obrera enfrentamos una gran responsabilidad. Para intervenir en una crisis de conjunto, que conjuga una crisis del capital con un espoleo de la revolución latinoamericana, es necesario concentrar las energías políticas. El partido político es, precisamente, un condensador de las energías políticas de la clase obrera, el instrumento para luchar por el poder del Estado.

Jorge Altamira

viernes, 21 de diciembre de 2007

Ni Kirchner ni Hallú pudieron impedir el Congreso de la Fuba

A pesar de las maniobras permanentes armadas desde el Rectorado y desde las filas del oficialismo para impedir su realización, el Congreso Ordinario de la Fuba se reunió el sábado 15 en la Facultad de Filosofía y Letras, luego de alcanzar con holgura el quórum necesario para sesionar y elegir a la nueva dirección de la Federación.

Las maniobras para impedir su realización fueron de diverso tipo. Desde convocar una insólita reunión a los presidentes de los centros de estudiantes por orden del rector para “normalizar la Fuba” hasta la amenaza de iniciar acciones legales contra la actual conducción si en el lapso de 48 horas no desalojaba todas las instalaciones que la Fuba posee. En el fondo lo que se buscaba era evitar la realización del congreso, declarar a la Fuba acéfala e intervenirla con funcionarios puestos por la Franja Morada y los kirchneristas.

Todos los pronósticos que iban en ese sentido debieron ser archivados. Hasta Clarín, un enemigo declarado de la Fuba, no le quedó otra que reconocer que “la izquierda retuvo la conducción de la Fuba” (16/12). Fue Clarín, sin embargo, junto con La Nación, el que había presentado el resultado de las elecciones de los centros como una derrota de la izquierda. Ahora bien, ¿si la izquierda fue derrotada en las elecciones, como afirmaron entonces Clarín y La Nación, cómo es que ahora logramos reunir al Congreso de la Fuba con una gran cantidad de delegados? O al revés: si las fuerzas que responden a las camarillas ganaron las elecciones, ¿cómo es que no nos pueden derrotar?

Por todo esto es correcto afirmar que el resultado del Congreso es el correlato del triunfo electoral de la actual conducción de la Fuba en las elecciones de los centros, a lo que hay que agregarle el triunfo en el Nacional Buenos Aires, la gran elección en el Pelle, la caída de Viegas, el triunfo de una lista clasista en las elecciones de la interna no docente del Pelle, y por qué no, la conquista del doble aguinaldo por la AGD.

El Congreso

Un acuerdo entre las corrientes que integran el Frente 20 de Diciembre y las agrupaciones de UBA Independiente, dentro de las cuales está la nueva presidencia del Centro de Ingeniería, el MLI, garantizó el quórum del Congreso, así como una nueva convocatoria para principios de abril, para discutir un plan de lucha del movimiento estudiantil.

La conducción de la Fuba, integrada por el Frente 20 de Diciembre, que retuvo la presidencia, encabezada por Cristian Henkel, del PO, junto con Martín Bustamante, de la Cepa, y María Damasseno, del MST, y la vicepresidencia para Mariela Solesio, del PO, y para Federico Novofoti, de Izquierda Socialista. De los 39 votos del Frente 20 de Diciembre, la UJS-PO aportó 20; o sea, más de la mitad.

La Secretaría General será ocupada por un integrante del MLI de Ingeniería, como representante del bloque “independiente”, que obtuvo en total tres secretarías.

Cuando el quórum del Congreso estaba asegurado, se acreditaron también los delegados de Libres del Sur ¡Cuando ellos querían avanzar sobre la Fuba nosotros hemos avanzado sobre ellos!

Proyección política

La realización del Congreso representa un nuevo espaldarazo para las luchas que la Fuba tiene que enfrentar el año entrante, en una situación caracterizada por una crisis profunda como se puso de manifiesto con la explosión en la Universidad de Río Cuarto, consecuencia directa de la falta de presupuesto, la privatización, el entrelazamiento con el gran capital, la corruptela generalizada de un régimen universitario copado por camarillas procapitalistas. También se presenta en la agenda de 2008 la lucha contra el proyecto de ley universitaria que está incubando el gobierno. La Fuba tiene el desafío, además, de ponerse a la cabeza de la lucha por recuperar la FUA.

La UJS-PO termina el año coronando un gran triunfo, luego de haber sido la fuerza que más batalló contra el gobierno nacional y las camarillas universitarias en una perspectiva socialista.

Gabriel Solano